



El presidente municipal de Toluca, Ricardo Moreno Bastida, reconoció que el problema de los baches en la capital mexiquense es dinámico y difícil de contener, al señalar que “se tapa uno y aparece otro”, debido principalmente a las condiciones climáticas y al deterioro estructural de las vialidades.
El alcalde explicó que, aunque existe un estimado inicial de más de 180 mil baches en el municipio, la cifra cambia constantemente, ya que todos los días surgen nuevos daños en la carpeta asfáltica, particularmente por las lluvias atípicas que se han registrado en semanas recientes.
Moreno Bastida fue más allá al admitir que, en muchos casos, hablar de baches resulta insuficiente para describir la magnitud del problema, pues hay vialidades donde prácticamente ha desaparecido la cinta asfáltica. “Ya sería ocioso decir que hay dos o tres baches; en algunas calles ya no existe superficie de rodamiento”, subrayó.
El edil señaló que esta situación obliga a replantear la estrategia, ya que no sólo se trata de bacheo, sino de intervenciones de fondo como repavimentaciones completas, lo cual depende en gran medida de la disponibilidad de recursos económicos.
En ese sentido, destacó que el gobierno municipal ha buscado optimizar el gasto y aprovechar los ingresos por el pago de impuestos y servicios, lo que permitió ejecutar obras relevantes en meses recientes mediante ahorros y procesos de licitación pública.
Asimismo, adelantó que para este año se proyecta incrementar el número de repavimentaciones, apoyados en la adquisición de maquinaria propia, lo que permitirá atender más calles y avenidas en condiciones críticas.
No obstante, el presidente municipal fue enfático en moderar expectativas: “no vamos a terminar con el problema, decirlo sería mentir”, aunque aseguró que su administración ha avanzado de manera significativa, alcanzando ya cerca del 45% de lo que la anterior gestión realizó en tres años, con la meta de llegar al 75 u 80% al cierre del ejercicio.
Finalmente, defendió la calidad de los trabajos de bacheo que se realizan actualmente, al afirmar que se apegan a procesos técnicos adecuados, y no a soluciones superficiales, con el objetivo de garantizar mayor durabilidad en las reparaciones.
