
- A propuesta del diputado Samuel Hernández (morena), el Pleno mexiquense exhortó a la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación estatal para que informe sobre la situación actual del Auditorio Metropolitano de Tecámac.
- También exhortó a las Secretarías de Cultura y Turismo, y de Finanzas a que consideren su donación y la designación de recursos para un fin educativo.
A propuesta del diputado Samuel Hernández Cruz (morena), el Pleno de la LXII Legislatura mexiquense exhortó a la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación estatal a que informe sobre el estado actual del Auditorio Metropolitano de Tecámac, así como a las secretarías de Cultura y Turismo, y de Finanzas, consideren su donación y la designación de recursos para un fin educativo.
En sesión deliberante, el parlamentario expuso que, desde su inauguración, el 10 de diciembre de 2017, el inmueble no ha operado de manera continua, permaneciendo inactivo por largos periodos, subutilizado o en condición de obra inconclusa, lo que lo volvió un elefante blanco de la región.
“Hoy tenemos un gobierno sensible y estamos seguros de que con el aval de nuestra gobernadora y de los secretarios del ramo, vamos a encontrarle un buen uso a este Auditorio Metropolitano y pronto estará en servicio para bien de nuestra región”, señaló desde tribuna.
De acuerdo con el punto de acuerdo, dicho auditorio fungió como una de las principales obras de infraestructura cultural del Gobierno del Estado de México, encabezado en ese entonces por Eruviel Ávila Villegas, y la obra pretendía albergar eventos artísticos, deportivos y sociales, estimando una capacidad de entre 12 mil 700 y 13 mil personas, un estacionamiento para más de mil 300 vehículos y una superficie total aproximada de 14.7 hectáreas.
Añade que el proyecto representó una inversión pública superior a los 734 millones de pesos, según información del entonces titular del Ejecutivo estatal, y a través de diversas solicitudes de información pública realizadas por ciudadanos y medios de comunicación se conoció que los contratos de construcción, supervisión y equipamiento fueron clasificados como información reservada, impidiendo por varios años conocer los detalles técnicos, financieros y administrativos de la obra.
Por lo anterior, se busca un uso a las instalaciones, con fines educativos o para actividades de índole cultural, como se pretendía que funcionara en un primer momento, y en su caso considerar su desincorporación y la donación de dicho inmueble.
