


NEZAHUALCÓYOTL, Méx., 22 de enero de 2026.- La conclusión del Hospital de la Clínica 25 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ubicado sobre la Calzada Ignacio Zaragoza, es resultado de una lucha social prolongada, sostenida y colectiva encabezada por vecinas, vecinos, organizaciones sociales y liderazgos comunitarios que durante años defendieron el derecho a la salud en el oriente del Estado de México.
El cierre del hospital, derivado de los daños estructurales ocasionados por los sismos de 2017, dejó sin atención directa a más de 416 mil derechohabientes, principalmente del municipio de Nezahualcóyotl, aunque también de Chimalhuacán, Los Reyes La Paz e Iztapalapa. A partir de entonces, miles de pacientes fueron canalizados a clínicas regionales de Texcoco, Chimalhuacán y la Ciudad de México, las cuales rápidamente se vieron rebasadas en su capacidad operativa.
Ante el abandono del inmueble y la falta de avances en el proyecto anunciado desde 2019, en febrero de 2020 alrededor de 2 mil 500 habitantes de distintos municipios del oriente mexiquense marcharon por la Calzada Ignacio Zaragoza para exigir la demolición del edificio dañado y la construcción de un nuevo hospital. La movilización fue impulsada por el movimiento “Unidos por un país mejor” y respaldada por diversos liderazgos sociales que coincidieron en una demanda común: atención médica digna y cercana.
Desde el inicio del cierre de la clínica, la diputada local Carmen de la Rosa se mantuvo firme en el acompañamiento a esta exigencia social. La legisladora llevó la demanda tanto a la tribuna legislativa como al territorio, participando en movilizaciones, reuniones y gestiones, insistiendo de manera constante en que la reconstrucción del hospital debía realizarse lo más pronto posible ante la magnitud del impacto social.
“Este logro es de la gente organizada. Desde la tribuna y desde tierra no dejamos de insistir para que la Clínica 25 se reconstruyera. Hoy se demuestra que cuando el pueblo se mantiene unido y persistente, los derechos se convierten en hechos”, señaló la diputada, al reconocer la participación de los liderazgos comunitarios y de miles de familias trabajadoras.
Dirigentes sociales recordaron que el cierre del hospital obligó a miles de derechohabientes, principalmente de Nezahualcóyotl, a recurrir a servicios médicos privados o a farmacias como única alternativa inmediata, ante la saturación de otros hospitales del IMSS como las clínicas 120, 34 y 35. En Nezahualcóyotl existen más de 460 mil derechohabientes, y cerca del 60 por ciento se atendía originalmente en la Clínica 25.
La reconstrucción del hospital se considera uno de los primeros resultados concretos del Plan Oriente de Desarrollo del Estado de México, iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, orientada a reducir las desigualdades históricas en esta región mediante inversiones estratégicas en salud, infraestructura y bienestar social.
Para las organizaciones sociales, la reapertura de la Clínica 25 representa no solo una obra pública, sino la recuperación de la dignidad y del acceso real al derecho a la salud para la población trabajadora del oriente mexiquense. Con la entrada en operación del nuevo hospital, se prevé despresurizar otros nosocomios de la región, reducir tiempos de espera y garantizar atención médica oportuna para cientos de miles de familias.
La historia de la Clínica 25 se consolida así como un ejemplo de que la insistencia, la organización social y la lucha de distintas clases sociales pueden transformar una demanda histórica en una realidad tangible para la población.
