









Integrantes de la organización Pueblos Unidos por Zinacantepec ofrecieron una rueda de prensa para fijar su postura frente a lo que calificaron como una serie de abusos, omisiones y actos de autoritarismo por parte del presidente municipal, Manuel Vilchis Viveros, a quien acusaron incluso de negarse al diálogo con la ciudadanía.Durante el encuentro con medios, los voceros señalaron que su movimiento surge tras la movilización del pasado 27 de marzo, cuando ciudadanos intentaron manifestarse durante la inauguración de la Feria del Taco, pero fueron bloqueados por elementos policiacos, lo que —afirmaron— constituyó una violación a su libertad de expresión.Los representantes de distintas comunidades denunciaron que el alcalde ha respondido con desinformación y cerrazón, lo que los llevó a ejercer su derecho de réplica para hacer públicas sus inconformidades y advertir que continuarán organizándose.Entre las principales acusaciones, destacaron el presunto uso indebido de recursos públicos, abandono de servicios básicos —particularmente el suministro de agua— y la falta de atención a las necesidades de colonias y barrios. Afirmaron que, mientras se destinan recursos a eventos y ferias, persisten problemas estructurales sin resolver.Uno de los señalamientos más graves fue expuesto por vecinos del barrio de San Miguel y del ejido de San Lorenzo, quienes denunciaron un supuesto intento de desalojo que afectaría a más de 500 familias. De acuerdo con su testimonio, existiría una presunta colusión entre autoridades municipales y particulares para impulsar un desarrollo habitacional en aproximadamente 148 hectáreas, lo que implicaría la demolición de viviendas ya establecidas.Los afectados acusaron irregularidades en el proceso legal y administrativo, incluyendo la expedición de documentos y licencias que, aseguran, no corresponden a la naturaleza ejidal de los terrenos. En este contexto, hicieron un llamado directo a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y a la Secretaría General de Gobierno para intervenir y frenar lo que consideran un despojo.Por su parte, representantes de San Luis Mextepec denunciaron el retiro de la tradicional Feria del Marisco de su comunidad, lo que —afirmaron— ha generado afectaciones económicas y división social, además de evidenciar el “desprecio” de la actual administración hacia las tradiciones locales.Los integrantes de Pueblos Unidos por Zinacantepec reiteraron que se trata de un movimiento pacífico, pero advirtieron que no cederán ante presiones ni amenazas. “No nos vamos a bajar, al contrario, vamos a intensificar nuestras acciones”, señalaron.Finalmente, exigieron al alcalde atender las demandas ciudadanas, transparentar el uso de recursos y, en caso de no hacerlo, consideraron que debe dejar el cargo ante la falta de resultados y gobernabilidad en el municipio.
