
El diputado local Octavio Martínez Vargas reconoció públicamente a las y los integrantes del Tribunal Electoral del Estado de México (TEEM) por implementar medidas de austeridad reales, sin simulaciones, que incluyen la erradicación de gastos suntuosos, prácticas frívolas y una reducción significativa de salarios.
En un posicionamiento político directo, el legislador destacó el papel de la presidenta del TEEM, Arlen Siu Jaime Merlos, a quien calificó como un ejemplo de congruencia institucional, al encabezar una política de eficiencia, transparencia y contención del gasto público. Señaló que estas acciones responden a una demanda social clara: contar con instituciones austeras, funcionales y alineadas al interés público.
Martínez Vargas subrayó que este ejercicio de austeridad debería replicarse en todos los órganos autónomos del Estado de México, así como en el Poder Judicial, para romper definitivamente con inercias heredadas del viejo régimen.
No obstante, el diputado fue enfático al exigir que se castigue y sancione a las y los magistrados del pasado que incurrieron en prácticas irregulares, al equipar con cerca de 20 millones de pesos un edificio ajeno que el propio Tribunal rentaba, sin establecer cláusulas contractuales que permitieran recuperar esa inversión mediante descuentos en el arrendamiento. A ello se suma —dijo— la firma de un contrato de renta oneroso y de largo plazo, superior a los diez años.
“Los excesos del viejo régimen no tienen nombre”, sentenció, al tiempo de demandar la inhabilitación de quienes autorizaron y firmaron dichos contratos, a los que calificó como una muestra clara de uso indebido de recursos públicos.
Finalmente, Octavio Martínez reiteró su respaldo a la actual actuación del Tribunal Electoral del Estado de México, al considerar que hoy se está poniendo un ejemplo a nivel nacional sobre cómo deben conducirse las instituciones públicas: con austeridad, responsabilidad y rendición de cuentas.
