









VALLE DE BRAVO, Estado de México.— La justicia no puede quedarse en los tribunales ni convertirse en un trámite distante para la ciudadanía. Debe salir al encuentro de las personas, escuchar sus problemas y responder con sensibilidad. Ese fue el llamado central de Agustín Flores Jaimes, presidente de la Barra de Abogados del Estado de México, durante la inauguración del Congreso Nacional de Derecho en Valle de Bravo.
Frente a abogados, estudiantes, representantes de instituciones jurídicas y autoridades del Poder Judicial, Flores Jaimes planteó la necesidad de construir una justicia más humana, cercana y accesible, particularmente para quienes viven en comunidades donde obtener orientación legal o una defensa adecuada todavía representa un desafío.
El presidente de la Barra advirtió que el acceso a la justicia debe ser entendido como una responsabilidad compartida entre las instituciones, los profesionales del Derecho y la sociedad.
“La justicia debe estar presente en las comunidades, debe escuchar a las personas, comprender sus realidades y responder con sensibilidad, legalidad, imparcialidad y respeto a la dignidad humana”, sostuvo.
EL RETO: QUE LA JUSTICIA LLEGUE A QUIEN MÁS LA NECESITA
Uno de los puntos centrales de su mensaje fue la situación que enfrentan habitantes de municipios de la región sur del Estado de México, donde persisten dificultades para acceder a asesoría jurídica, conocer sus derechos o contar con una defensa efectiva.
Flores Jaimes destacó que la participación de los titulares del Poder Judicial en este tipo de encuentros permite fortalecer el diálogo con la comunidad jurídica y, al mismo tiempo, acercar las instituciones a la sociedad.
La meta, dijo, es generar confianza y derribar las barreras que hacen que la justicia parezca lejana o inaccesible para algunos sectores de la población.
“NO BASTA CON ACTUALIZARSE”
Ante los profesionales del Derecho, el dirigente de la Barra hizo énfasis en que la capacitación permanente no debe verse únicamente como una obligación profesional.
La preparación, sostuvo, representa una responsabilidad frente a las personas que confían en los abogados la defensa de su libertad, patrimonio, familia y derechos.
Por ello, llamó a ejercer la profesión con estudio constante, integridad, sensibilidad y vocación de servicio.
A los estudiantes de Derecho les pidió aprovechar el Congreso para cuestionar, debatir y aprender de quienes han dedicado su vida al servicio jurídico, recordándoles que el conocimiento cobra verdadero sentido cuando se utiliza para ayudar a los demás.
UN CONGRESO MÁS ALLÁ DE LAS AULAS
Flores Jaimes explicó que el Congreso Nacional de Derecho tiene entre sus objetivos impulsar la actualización profesional continua, generar espacios de análisis y fortalecer los vínculos entre el Poder Judicial del Estado de México, las instituciones relacionadas con la procuración y administración de justicia, universidades, colegios de abogados y la sociedad.
Sin embargo, remarcó que el propósito va más allá del intercambio académico.
La Barra de Abogados, afirmó, está dispuesta a colaborar con instituciones públicas y educativas para impulsar acciones que permitan hacer efectivo el derecho de todas las personas a acceder a la justicia.
Y dejó una reflexión que resumió el espíritu de su mensaje:
“Detrás de cada expediente existe una persona que espera una respuesta, una familia que busca protección, una víctima que demanda justicia o una comunidad que necesita ser escuchada”.
El llamado, en Valle de Bravo, fue claro: la transformación del sistema de justicia no sólo requiere mejores leyes e instituciones, sino también abogados más preparados, sensibles y comprometidos con las personas.
