Gobernadores de la 4t respaldan plan b de Claudia Sheinbaum; Delfina Gómez se suma al pronunciamiento

En un posicionamiento conjunto, gobernadoras y gobernadores emanados del movimiento de la Cuarta Transformación expresaron su respaldo firme al Plan B en materia electoral impulsado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, al considerar que se trata de una iniciativa orientada a fortalecer la democracia, reducir costos burocráticos y garantizar un uso más responsable de los recursos públicos.
El pronunciamiento, firmado por mandatarios estatales del movimiento, subraya que México atraviesa un momento de consolidación democrática, luego de décadas en las que —señalan— el sistema electoral estuvo marcado por estructuras administrativas costosas y alejadas de la ciudadanía.
Entre las firmantes destaca la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, quien se sumó al respaldo colectivo al proyecto presidencial, reiterando el compromiso de su administración con los principios de la transformación política que impulsa el actual gobierno federal.
En el documento se señala que el Plan B busca modernizar y optimizar el funcionamiento de las instituciones electorales, eliminar gastos innecesarios y reafirmar que la democracia mexicana debe responder al interés público y no a privilegios de grupos particulares.
Los gobernadores firmantes sostienen que la democracia se fortalece cuando las instituciones evolucionan, cuando se transparenta el uso de los recursos y cuando se garantiza que la voluntad popular siga siendo el eje rector de la vida pública del país.
Asimismo, reiteraron su compromiso con los principios que dieron origen al movimiento de transformación nacional: honestidad en el servicio público, austeridad republicana, justicia social y participación ciudadana plena.
El desplegado está respaldado por más de veinte mandatarios estatales, entre ellos Marina del Pilar Ávila Olmeda, Layda Sansores San Román, Rubén Rocha Moya y Alfonso Durazo Montaño, quienes coincidieron en que México vive un proceso histórico de transformación y consolidación democrática, del cual forma parte esta reforma.
Con esta postura pública, los gobernadores de la 4T buscan cerrar filas en torno a la propuesta electoral del gobierno federal, enviando una señal política de respaldo desde las entidades federativas.