HUÉRFANOS DE PARTIDO: LOS AYUNTAMIENTOS PRIÍSTAS EN EDOMEX

Los ayuntamientos priistas en el Estado de México navegan sin rumbo y sin respaldo, abandonados por una dirigencia estatal y nacional que simplemente los ignora. Para los líderes del PRI, estos municipios que lograron conservarse en la última elección no representan nada, a pesar de que fueron precisamente ellos los que aportaron los votos necesarios para evitar la extinción total del partido en la entidad.

El caso de Otzolotepec es símbolo de esta orfandad política. Su presidenta municipal, Sinaí Lugo, ha buscado acercarse a la dirigencia estatal en diversos actos partidistas sin éxito. El mensaje es claro: para Cristina Ruiz, líder estatal del PRI, estos municipios no merecen atención. Mientras tanto, el PRI sigue en su letargo, sin estrategia, sin proyecto y sin presencia real en el territorio.

Sin el respaldo de su propio partido, las opciones para Otzolotepec y otros municipios priistas tampoco son alentadoras. En el Verde Ecologista, el control lo mantiene el ex candidato Jorge Olivas, quien no deja espacio para nuevas figuras. En Morena, la influencia de Higinio Martínez y el Grupo de Acción Política (GAP) es determinante, con la ex alcaldesa Érika Sevilla como pieza clave. Las demás opciones políticas, por su parte, apenas si sobreviven.

Ante este panorama de abandono y cerrazón, muchos de estos alcaldes y alcaldesas priistas han comenzado a voltear hacia la gobernadora Delfina Gómez Álvarez. A diferencia de la dirigencia priista, la mandataria estatal ha demostrado una disposición a trabajar sin distingos partidistas, brindando espacios de diálogo y coordinación con los gobiernos municipales sin importar su origen político.

La falta de interés del PRI por sus propios municipios podría significar el fin del partido en estas localidades. Sin estructura, sin respaldo y sin liderazgos sólidos, el tricolor se condena a la irrelevancia. Mientras tanto, quienes hoy gobiernan estos ayuntamientos buscan desesperadamente opciones para transitar hacia el 2027 sin quedar atrapados en la inercia de un partido que ya no los representa ni los defiende.