Se detectó problema de hundimientos en Toluca desde hace 30 años: Gerardo Pliego

Toluca, Estado de México.— El problema de los hundimientos que enfrenta la capital mexiquense no es nuevo y está relacionado, entre otros factores, con la sobreexplotación de los mantos acuíferos del Valle de Toluca, afirmó el diputado local Gerardo Pliego Santana.

El legislador señaló que desde el año 2000 existen estudios académicos que advierten sobre el impacto de la extracción de agua y la disminución de la recarga de los acuíferos; sin embargo, lamentó que durante varias administraciones no se hayan implementado acciones o programas suficientes para atender el problema.

Pliego Santana explicó que la situación no puede analizarse únicamente desde Toluca, debido a que municipios vecinos como Metepec y Zinacantepec también realizan extracción de agua, lo que genera un impacto regional.

“De nada serviría que Toluca dejara de perforar pozos o de utilizar agua si los municipios cercanos continúan con la extracción”, sostuvo.

Añadió que los hundimientos tampoco son un fenómeno exclusivo de la capital mexiquense, pues diversas ciudades del mundo enfrentan problemas similares debido al crecimiento urbano, la sustitución de áreas naturales por asfalto y concreto y la falta de superficies que permitan la infiltración del agua de lluvia hacia el subsuelo.

El diputado consideró que uno de los principales retos consiste en recuperar la capacidad de recarga de los mantos acuíferos, ya que actualmente una parte importante del agua pluvial termina incorporándose al drenaje en lugar de infiltrarse al subsuelo.

Pliego Santana cuestionó que, pese a que el problema ha sido identificado desde hace décadas y los presupuestos públicos han aumentado año con año, no se hayan consolidado políticas integrales y de largo plazo para enfrentar el deterioro de los acuíferos.

El legislador planteó la necesidad de abordar el fenómeno desde una perspectiva metropolitana y ambiental, con acciones coordinadas entre los municipios del Valle de Toluca para reducir la sobreexplotación y favorecer la captación e infiltración de agua.

El desafío, advirtió, no es únicamente reparar los hundimientos cuando aparecen, sino atender las causas que los están provocando.