


TOLUCA, Estado de México.— Con el inicio formal del Proceso Electoral 2026-2027, el Tribunal Electoral del Estado de México (TEEM) asume una responsabilidad central: ser la instancia jurisdiccional encargada de resolver las controversias que surjan durante la elección y proteger los derechos político-electorales de la ciudadanía.
El papel del TEEM cobra especial relevancia en un proceso en el que estarán en disputa 1,291 cargos, correspondientes a los 125 ayuntamientos y 45 distritos locales del Estado de México.
Durante la Sesión Solemne de Inicio del Proceso Electoral, realizada en las instalaciones del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), estuvo presente la presidenta del TEEM, Arlen Siu Jaime Merlos, acompañada por las magistradas Martha Patricia Tovar Pescador y Selene Guadalupe López Espinosa, así como por los magistrados Víctor Oscar Pasquel Fuentes y Héctor Romero Bolaños.
EL ÁRBITRO DE LAS CONTROVERSIAS ELECTORALES
A diferencia de las autoridades encargadas de organizar la elección, el TEEM tiene una función eminentemente jurisdiccional. Su responsabilidad será atender y resolver las controversias que se presenten a lo largo de las diferentes etapas del proceso, dentro del ámbito de sus atribuciones.
Su intervención será fundamental para proteger los derechos político-electorales de la ciudadanía y contribuir a que los actos y resoluciones electorales se apeguen a los principios de constitucionalidad y legalidad.
En otras palabras, mientras la autoridad electoral organiza y conduce el proceso, el Tribunal tendrá la responsabilidad de dirimir las controversias que puedan poner en duda la legalidad de las decisiones electorales, conforme a sus atribuciones.
UN PROCESO QUE PONDRÁ A PRUEBA A LAS INSTITUCIONES
El arranque del proceso electoral no sólo representa el comienzo de la competencia por los ayuntamientos y diputaciones; también pone en marcha toda la estructura institucional que deberá garantizar que las distintas etapas de la elección se desarrollen dentro del marco legal.
En este escenario, el TEEM se convierte en un actor institucional indispensable para dar cauce a las controversias y salvaguardar los derechos político-electorales de las y los mexiquenses.
Con el proceso electoral ya en marcha, la mirada estará puesta no sólo en las urnas y en la competencia política, sino también en la capacidad de las instituciones para garantizar que las reglas se cumplan. En esa tarea, el TEEM tendrá un papel decisivo.
