
En un posicionamiento crítico y directo, el priista Ricardo Aguilar Castillo advirtió sobre la falta de liderazgo y conducción al interior del Partido Revolucionario Institucional (PRI), situación que —afirmó— está debilitando no solo al partido, sino al papel de la oposición en el país.
Desde su experiencia como exdirigente en el Estado de México, Aguilar sostuvo que la autoridad dentro del partido “no se presume, se ejerce”, y acusó que actualmente esta se ha diluido ante la ausencia de dirección clara. Sin confrontar directamente a la dirigencia nacional, dejó en claro que existe una crisis interna que debe atenderse con responsabilidad.
El exfuncionario fue enfático al señalar que no se puede criticar al poder desde fuera cuando al interior del partido no hay orden, congruencia ni claridad. Como ejemplo de esta descomposición, mencionó la salida constante de militantes, destacando la reciente renuncia del diputado veracruzano Héctor Yunes Landa.
Aguilar Castillo subrayó que el PRI no puede seguir reaccionando únicamente a coyunturas ni limitándose a administrar espacios políticos. Por el contrario, urgió a definir un rumbo, reorganizar su vida interna y recuperar una voz confiable frente a la ciudadanía.
“El carácter no está en gritar, está en la decisión”, sostuvo, al tiempo que llamó a construir acuerdos, asumir costos políticos y corregir a tiempo para devolverle al partido su capacidad de conducción.
El priista insistió en que México requiere una oposición sólida y con peso político, lo cual —dijo— comienza por recuperar la autoridad dentro del propio partido, no para imponer, sino para liderar.
Finalmente, aseguró que aún hay cuadros serios dentro del PRI dispuestos a enderezar el rumbo, aunque advirtió que el tiempo para hacerlo es limitado.
