





La presidenta nacional de MORENA, Ariadna Montiel Reyes, fijó postura sobre el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al asegurar que su partido está “a favor de la verdad y la justicia”, pero advirtió que no permitirá que el tema se utilice como pretexto para la intervención de otros países en asuntos internos de México.
En un mensaje con tono firme, la dirigente morenista subrayó que el principio rector debe ser “velar siempre por el pueblo”, al tiempo que defendió que dentro de su movimiento se están tomando acciones concretas frente a las críticas que ha generado el caso.
Montiel Reyes contrastó esta postura con la de la oposición, particularmente con el PAN, al señalar que no observa la misma congruencia en ese partido. Como ejemplo, cuestionó a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, a quien acusó de haber permitido la intromisión de agencias extranjeras en temas de seguridad, lo que —dijo— ameritaría rendición de cuentas e incluso su separación del cargo.
“Hay muchas explicaciones pendientes y nosotros actuamos en consecuencia”, sostuvo, en referencia a las exigencias de transparencia que rodean el caso en Sinaloa.
El posicionamiento de MORENA se da en un contexto de creciente presión política y mediática sobre la administración de Rocha Moya, donde el discurso oficial busca equilibrar la exigencia de justicia con la defensa de la soberanía nacional, un eje que el partido ha colocado como línea central frente a la crítica opositora.
