Uaemex, espacio donde la maternidad y la vida profesional pueden crecer juntas

  • La historia de Guadalupe Juárez Serrano refleja cómo la Universidad Autónoma del Estado de México se convirtió en una red de apoyo para ejercer la maternidad en un entorno laboral humano, solidario y comprometido con el bienestar de las familias universitarias.

Toluca, Méx. – 8 de mayo de 2026. Desde su fundación, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) ha sido escenario de formación académica y desarrollo profesional. Además, ha acompañado historias de maternidad construidas a la par de la jornada laboral.
Una de esas historias es la de Guadalupe Juárez Serrano, jefa del Departamento de Televisión de la Dirección General de Comunicación Social Universitaria, quien encontró en la Máxima Casa de Estudios mexiquense un espacio para crecer profesionalmente sin renunciar a su papel como madre.
Originaria de Los Naranjos, Veracruz, Lupita Juárez llegó a Toluca a los seis años de edad. Aunque conserva un profundo cariño por su tierra natal, aseguró sentirse orgullosa de ser mexiquense, ya que en esta entidad construyó su proyecto de vida.
Estudió Comunicación y, en 1994, ingresó a trabajar en la Oficina del Vocero, área que posteriormente se convertiría en la Dirección General de Comunicación Social Universitaria y que con el tiempo se transformó en su segunda casa.
Sin embargo, más allá de su trayectoria profesional, la historia de Lupita está marcada por una maternidad vivida dentro de los espacios universitarios. A los 26 años, poco después de titularse, se convirtió en madre de Sofía en medio de un período particularmente complejo para la institución, pues semanas después del nacimiento de su hija ocurrió el cambio del titular de la Rectoría, lo que la obligó a reincorporarse de inmediato a sus actividades laborales.
“Regresé a trabajar prácticamente a tres semanas de haber tenido a mi hija. La maternidad como mujer universitaria ha sido complicada, pero no por el entorno laboral, sino por todas las implicaciones sociales y culturales, por escuchar constantemente que no se puede combinar la vida laboral con ser mamá”, compartió.
Lejos de representar un obstáculo, la UAEMéx se convirtió en una red de apoyo fundamental para ejercer su maternidad. Entre cámaras, cables, tripiés y estudios de grabación, Sofía se desarrolló acompañada por compañeras y compañeros de trabajo de su madre que ayudaron a cuidarla y la vieron crecer.
“Me preocupaba mucho que creciera rodeada sólo de adultos, escuchando conversaciones de adultos, pero en este espacio mi hija fue protegida y aprendió a cargar pilas, tomar fotografías y hacer video. Es un gran respaldo que la Universidad te permita ejercer tu maternidad en un ambiente favorable; es una institución muy noble en este sentido”, afirmó.
Hoy, a sus 29 años, Sofía también forma parte de la comunidad universitaria. Su paso por la UAEMéx comenzó en el Plantel “Dr. Ángel Ma. Garibay K.” de la Escuela Preparatoria, continuó en la Facultad de Lenguas y actualmente labora en la Secretaría de Ciencia. Madre e hija coinciden ahora como compañeras de trabajo dentro de la misma institución, experiencia que Lupita describe como uno de los mayores orgullos de su vida.
La universitaria reconoció que la UAEMéx ha sido el espacio que le permitió desarrollar simultáneamente su vocación profesional y su maternidad. “La universidad no solamente nos cuida como estudiantes, trabajadoras o académicas; también cuida a nuestra gente. Ver crecer a nuestros hijos e hijas en este entorno cultural, educativo y humano nos da tranquilidad”, expresó.
La historia de Guadalupe Juárez Serrano refleja la experiencia de muchas mujeres universitarias que han sostenido su maternidad mientras construyen una carrera profesional. También muestra el rostro humano de una institución que entiende que acompañar a las madres y a las infancias forma parte de su compromiso social y comunitario.